“Muchas empresas ven la inversión en Seguridad como un gasto” – El Nuevo Diario 11 Nov 2012

“Muchas empresas ven la inversión en seguridad como un gasto”

Carlos Flores Molina, quien hasta febrero de este año se desempeñó como Gerente de Seguridad, Salud y Medio Ambiente para Centroamérica y el Caribe, de la empresa Esso Standard Oil Ltd. Managua, consideró que los empresarios deben adquirir un nivel de responsabilidad que anteponga los intereses del recurso humano frente al económico.

Alma Vidaurre Arias

elnuevodiario.com.ni – –

En los últimos años, algunas empresas en el país alcanzaron un mayor nivel de responsabilidad en cuanto a sistemas de seguridad, prevención de accidentes y capacitación de su personal, pero todavía falta que adquieran un compromiso para garantizar la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos laborales.

El economista Carlos Flores Molina, quien hasta febrero de este año se desempeñó como Gerente de Seguridad, Salud y Medio Ambiente para Centroamérica y el Caribe, de la empresa Esso Standard Oil Ltd. Managua, consideró que los empresarios deben adquirir un nivel de responsabilidad que anteponga los intereses del recurso humano frente al económico.

En materia legislativa, Nicaragua cuenta desde hace cinco años con la Ley 618, de Higiene y Seguridad del Trabajo, que trae consigo argumentos para que los empresarios puedan proteger el recurso humano de sus compañías.

¿Mucho se habla de Responsabilidad Social Empresarial, RSE, pero hasta qué punto la empresa cumple con el trabajador y con la misma sociedad?

La Responsabilidad Social Empresarial empieza con una cuestión fundamental de no causar daño. No se deben generar situaciones que puedan llevar a accidentes a tu fuerza de trabajo, al personal, que es el activo más valioso, y tampoco se debe causar daño al ambiente.

La primera responsabilidad empieza por proteger al personal, de las exposiciones de riesgo que tenés en un trabajo, no hablamos solo de accidentes sino también de enfermedades ocupacionales, incluso situaciones posturales y ver qué tipo de mobiliario se utiliza en la oficina.

La segunda es que se paguen los impuestos completos. Pero cuando utilizan la Responsabilidad Social Empresarial como una herramienta de mercadeo o relaciones públicas, que todo el mundo sabe que estas actividades tienen un escudo fiscal, uno debe detenerse y es necesario ver la intención.

En Nicaragua hace falta mucho por alinear las palabras con los hechos en estos temas.

¿Las empresas realmente están previniendo los accidentes laborales?

Creo que vamos positivamente, sí hemos progresado, pero hace falta. Hay mejoras sustantivas y la Ley 618, de Higiene y Seguridad del Trabajo, es una ley buena, pero falta mucho para que se implemente adecuadamente.

Estos temas son de cambios culturales y debe recorrerse mucho camino desde el punto de vista educativo, formativo y concientización de las empresas.

Muchas empresas ven la inversión en seguridad como un gasto que no les va a dar beneficio, entre comillas, pero si el gerente se pone a hacer los números, se dará cuenta que es la mejor inversión que hay.

Hay empresas que desaparecieron desde el punto de vista operativo por el tema de accidentes. El famoso accidente de la compañía British Petroleum, en el Golfo de México, por ejemplo. El accidente por derrame de petróleo les está costando casi US$8 mil millones, es un caso emblemático.

A nivel local hay un sinnúmero de compañías con problemas gravísimos y cuando tienen accidentes de trabajo, entiéndase que alguien se caiga de un andamio o que muera en un accidente automovilístico, porque hoy en día hay una carnicería en las calles, lo tomamos como un hecho normal.

El problema es que esos costos de la desaparición y capacidad productiva de las personas, por la ocurrencia de un accidente laboral, trasladan costos a los individuos dependientes de él y a la economía misma del país, porque no podemos darnos el lujo de perder esos recursos.

Cuando la empresa empieza a lograr resultados, la fuerza de trabajo logra cualquier tipo de metas que se proponga.

¿Se trata no solo de sacar provecho, sino de que las empresas aseguren que su fuerza laboral no incurra en accidentes?

Es correcto, pero es un tema de valores éticos, morales y de responsabilidad propia. Hay muchas compañías que ya definieron los valores a implementar en la gerencia.

El mensaje es muy claro, si no le das capacitación a tu fuerza de trabajo, si no le das las herramientas, los procedimientos o una adecuada supervisión, le estás diciendo: ‘No me importa lo que ustedes hagan, porque son absolutamente descartables’.

Las empresas pioneras en asuntos de seguridad han sido las empresas extranjeras, las grandes transnacionales, porque han estado ubicadas en lugares donde la misma presión ciudadana obligó a estas empresas a adoptar parámetros muchos más estrictos en términos de la protección humana.

¿La prevención es importante, pero para retomar esos ejemplos, entonces la gerencia de las empresas debe cambiar su forma de pensar?

La prevención no es un tema importante sino fundamental. A la par de los esfuerzos que se hacen a nivel de país, se debe tomar mucha conciencia en este tema y ver otros ejemplos.

Hay dueños de empresas y familiares que no ven el beneficio de la seguridad, pero no han definido realmente cuáles son los costos de un accidente de trabajo. Detrás de cada dólar que se paga por un accidente de trabajo, hay entre 25 y 40 dólares que no los ves porque son costos indirectos.

El daño a tu reputación corporativa es un accidente, por ejemplo. No es solo hablar del tipo que se mató en un accidente de tránsito, sino que debés verlo desde el posicionamiento que tiene la empresa en la comunidad.

¿La gerencia de una empresa debe involucrarse en este proceso y dar el ejemplo en el cumplimiento de estas normas?

Culturalmente hay en el país una especie de no valoración del trabajo operativo y entonces muchas veces la gerencia no se atreve ni siquiera a dar el ejemplo, pero se pierden de promover este tema transversal para la organización.

Hace falta derribar esas barreras en las cuales la gente piensa que los temas operativos no valen la pena, porque lo importante es el glamour de la gerencia, es un asunto de valores.

Aquí entran las condiciones en que el personal de gestiones, por ejemplo, que son los motociclistas, basta ver cómo los delivery manejan de forma irresponsable, por los horarios, la limitación de personal, las multas administrativas, etcétera.

Se estima que de los accidentes de trabajo que ocurren en el país no se reporta ni el 40%, y así el otro 60% queda oculto o hay arreglos entre las partes. Pero hay gente que dice que sí ha mejorado.

¿Hay trabajos pendientes por hacer en el país?

Sí, es importante que haya una toma de valores y de conciencia y que se reflexione sobre el tema.

Leyes existen en el país, está la Ley 618 que usted menciona, pero, ¿hace falta mayor beligerancia de las personas que deben implementarlas?

A mí me parece que no es tema de leyes, es un tema de valores. Se puede tener las mejores leyes del mundo y tener resultados muy pobres. Me parece que no cambiaría mucho el asunto de más leyes.

La Ley 618 es bien integral y moderna, pero no hay reguladores que puedan estar en todos lados.

Mi apuesta es que suceda lo que ha ocurrido en varios países, como Colombia, que ha sido una mezcla de medidas, no solo hay multas sino también una intervención bien grande desde el punto de vista formativo por parte de empresas internacionales y colombianas que promueven estos foros de discusión y la divulgación de experiencias.

¿El termino inversión es importante en este tema?

Así es, pero más que eso es el involucramiento de la gente. La Ley 618 dice que es obligación del trabajador seguir las normas de seguridad, utilizar el equipo de protección personal y seguir las instrucciones.

Por el hecho de no conocer la ley, no la aplican y exponen en ocasiones la vida de otros. En el nivel empresarial de Nicaragua, muchas veces, hay resistencia a invertir en capacitación del personal o mandos gerenciales, porque a veces les resulta solo estar haciendo plata, pero no se preguntan si eso es sostenible en el tiempo o si están protegidos para no llegar a un accidente grave.

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