Columna Competitividad Empresarial – Las tragedias comienzan en la mente (26-dic-2017)

Las tragedias comienzan en la mente

La reciente muerte de un compañero de universidad de mi hija en un terrible percance vial, la ha impactado más allá de lo que yo mismo hubiera sospechado.  Este valioso joven de 21 años, a quien solamente le quedaba un año para graduarse, lo hemos lamentado no solamente por la pérdida misma, sino por sus altas cualidades de inteligencia, voluntad de ayuda a los demás, laboriosidad, simpatía, entre otras.

Las circunstancias mortales, según se afirmó coloquialmente, fueron las mismas por las que miles de jóvenes como él fallecen absurdamente: Conducir en estado de ebriedad, más el no uso del cinturón de seguridad, factores doblemente fatales.

El caso se correlaciona perfectamente con la fatalidad juvenil típica. Los muchachos-as entre 20-25 años son el segmento de mayor frecuencia trágica tanto local como internacionalmente.  En algunos países con más proactividad sobre esta epidemia social, existen programas de prevención específicos para jóvenes, incrementándoles el nivel de conciencia, formación basada en hechos comprobados, aconsejamiento, mentoreo, involucramiento de sus padres, para que todos conozcan los riesgos reales, es decir, evitar admoniciones baratas o advertencias con poco fundamento o rigor profesional.

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Existen algunos factores sicológicos que como precursores siniestros se traducen en comportamientos críticos en los jóvenes conductores. Uno de ellos es el sentimiento de invulnerabilidad, o mejor conocido, el complejo de Supermán. Se expresa sucintamente como: “Las fatalidades viales les ocurren a los otros, pero no a mí”.  Otra variante es: “Tengo más inteligencia y habilidades que el conductor promedio, por lo cual, la probabilidad de salir lesionado o morir en un percance, es bien bajo”.

Algunos otros pensamientos singulares atestiguados pueden ser tan sorprendentes como ridículos: “Mucha gente reza por mí; mi mamá, mis tías, mis abuelos, así que siempre ando protegido”, o el alucinante “cuando ando ebrio manejo con más cuidado, precisamente porque sé que voy tomado”. Y aunque Ud. no lo crea, estos son testimoniales de personas quienes perecieron, o bien, de aquellos quienes afortunadamente sobrevivieron, rebobinando así su estado mental o creencias previas a ese trance.

Las fuerzas de gravedad que se generan en el volcamiento de un vehículo simplemente superan la imaginación. Las dinámicas que afectan a un cuerpo dentro de la cabina hacen a éste sufrir tres impactos: uno, el de la carrocería contra el otro vehículo; dos, el del cuerpo contra el habitáculo interno del conductor, durante la colisión o por la fuerza de rotación al volcarse; tres, el impacto de los órganos contra las paredes de las cavidades donde estos se alojan, y consecuentemente, entre los mismos órganos, los cuales hacen que colapsen o exploten entre sí.

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Numerosos jóvenes consideran que el cinturón de seguridad es solamente un estorbo o ridículo que los viejos, los pesimistas, los necios, los exagerados o mentalmente débiles, son quienes los usan o lo exigen a los pasajeros, lo cual es consecuencia de no creer que ese ingenioso mecanismo pueda salvar una vida.

Cuando se utiliza este dispositivo, la probabilidad de supervivencia es de al menos 50%, lo cual hace la diferencia crítica entre la vida y la muerte. Esto Ud. debe creerlo previamente, pero si no lo cree, entonces será muy difícil que llegue a usarlo. Para cambiar de comportamiento es imprescindible primero modificar las creencias actuales.

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Los padres somos también parte fundamental y protagónica en esta cadena de causación de muertes, por lo cual debemos establecer responsablemente un modelaje de conductas preventivas, más allá de la nociva y generalizada permisividad moderna, la exagerada tolerancia, la negación de lo peligroso que hemos ya degradado a lo cotidiano, o de la fatalmente equivocada tendencia de prescindir de un sistema disciplinario para nuestros hijos pensando que es “normal” ser complaciente en todo, incluyendo, en la irresponsabilidad manifiesta.

Carlos-Romano Flores Molina

Director Ejecutivo CAMBIO CULTURAL CONSULTORES

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Somos asesores en las siguientes áreas de experticia_HSE (Seguridad Operacional, Higene Industrial y Medio ambiente) con lo cual podemos brindarle la asistencia y el soporte en las audi

Columna Competitividad Empresarial: ARA San Juan – Lecciones a digerir (12-dic-2017)

ARA San Juan – Lecciones a digerir

Autor: Lic. Carlos-Romano Flores Molina, MEE, MSc.

Director Ejecutivo CAMBIO CULTURAL CONSULTORES

La grave tragedia que costó la vida a 44 marinos de la Armada Argentina con la pérdida del submarino ARA San Juan, contiene numerosas lecciones que deben ser estudiadas como comportamientos precursores de fatalidades, principalmente, por las conductas colectivas sincronizadas que los mandos de esa fuerza armada encarnaron para hacer un manejo político de la situación, más que en tomar acciones preventivas en la larga cadena de fallos que llevaron a ese funesto final.

Como parangón de este caso, cuando ocurrió el accidente del submarino nuclear ruso Kursk en 2000 –hecho que también costó la vida a toda su tripulación– el inicio de las labores de rescate tomó lugar apenas seis horas después de la pérdida de contacto con dicho equipo, siendo aún ese lapso considerado como inaceptable por el alto mando naval ruso de aquel entonces.  No obstante, en el caso del ARA San Juan, el inicio de las labores de emergencia iniciaron “solamente” 48 horas después.

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Anecdóticamente, no deja de abonar al surrealismo ortodoxo que prevalece en nuestra Latinoamérica, que el ministro de defensa argentino –máxima autoridad a quien debían reportarle de inmediato la emergencia– se enteró cuando desayunaba leyendo los diarios escritos, dos días después, una irreprochable exquisitez de ocultamiento de las malas noticias que el personal de ciertos niveles jerárquicos se especializa también en dosificar, demorar o disfrazar a la figura de poder –según sea el caso– para evitar las reacciones y consecuencias adversas que podrían “matar al mensajero”.

Una gerencia general debe estar siempre alerta ante el hecho real que existe todo un equipo humano subalterno que maneja una aceitada maquinaria de ocultamiento y relativización de la realidad, lo que frecuentemente le impide discernir claramente qué es lo que está en verdad ocurriendo.

El ARA San Juan era un sumergible de manufactura germana que fue puesto en servicio en 1982, siendo para ese entonces el buque más moderno de la armada argentina, habiendo pasado entre 2007 y 2014 por una serie de “reparaciones de media vida” las cuales supuestamente repotenciaron sus capacidades para extender su horizonte de servicio al menos por 30 años más, lo que resultó un fiasco épico, puesto que se comprobó que la negociación del contrato enfrentó sesgos de corrupción en que al final, el alcance técnico de las modificaciones fue minimizado hasta hacerlo cosmético e insuficiente, privilegiando coimas, comisiones y otros criterios viciados, con los que prontamente las fallas repetitivas de los venerables equipos y dispositivos a bordo, no se hicieron esperar, habiendo tenido recientemente al menos un par de incidentes severos, en donde su confiabilidad operativa evidenciaba estar ya comprometida, habiendo encontrado su final en donde se presume que entró agua a las baterías eléctricas, desencadenando así una terrible explosión.

La ausencia de un régimen riguroso de mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo en ese sumergible fue causada por un abandono en las inversiones necesarias para mantenerlo en capacidad operativa confiable, más que todo por razones políticas que se impusieron brutalmente a los criterios de las mejores prácticas, habiendo eliminado el presupuesto básico para tal fin, hecho que obedecía a razones políticas más que a un análisis frío de las consecuencias, despreciando el ejercicio riguroso del “¿qué pasaría sí?”, reemplazado por el vicioso ritual de “la normalización de las desviaciones” que hace que las fallas operacionales y situaciones de vulnerabilidad sean vistas como cotidianeidades insignificantes, más que como oportunidades para ejercer acciones correctivas, síndromes análogos que padecen algunas empresas que terminan teniendo graves tragedias industriales.

Ojalá este caso sea prontamente expuesto en todos sus detalles.

El autor es director ejecutivo de Cambio Cultural Consultores

direccion@cambiocultural.net

 

Columna Competitividad Empresarial: ARA San Juan – Lecciones a digerir (Publicado en la edición digital del diario La Prensa, 20 de diciembre 2017)

ARA San Juan – Lecciones a digerir

Autor: Lic. Carlos-Romano Flores Molina, MEE, MSc.

Director Ejecutivo CAMBIO CULTURAL CONSULTORES

La grave tragedia que costó la vida a 44 marinos de la Armada Argentina con la pérdida del submarino ARA San Juan, contiene numerosas lecciones que deben ser estudiadas como comportamientos precursores de fatalidades, principalmente, por las conductas colectivas sincronizadas que los mandos de esa fuerza armada encarnaron para hacer un manejo político de la situación, más que en tomar acciones preventivas en la larga cadena de fallos que llevaron a ese funesto final.

Como parangón de este caso, cuando ocurrió el accidente del submarino nuclear ruso Kursk en 2000 –hecho que también costó la vida a toda su tripulación– el inicio de las labores de rescate tomó lugar apenas seis horas después de la pérdida de contacto con dicho equipo, siendo aún ese lapso considerado como inaceptable por el alto mando naval ruso de aquel entonces.  No obstante, en el caso del ARA San Juan, el inicio de las labores de emergencia iniciaron “solamente” 48 horas después.

Anecdóticamente, no deja de abonar al surrealismo ortodoxo que prevalece en nuestra Latinoamérica, que el ministro de defensa argentino –máxima autoridad a quien debían reportarle de inmediato la emergencia– se enteró cuando desayunaba leyendo los diarios escritos, dos días después, una irreprochable exquisitez de ocultamiento de las malas noticias que el personal de ciertos niveles jerárquicos se especializa también en dosificar, demorar o disfrazar a la figura de poder –según sea el caso– para evitar las reacciones y consecuencias adversas que podrían “matar al mensajero”.

Una gerencia general debe estar siempre alerta ante el hecho real que existe todo un equipo humano subalterno que maneja una aceitada maquinaria de ocultamiento y relativización de la realidad, lo que frecuentemente le impide discernir claramente qué es lo que está en verdad ocurriendo.

El ARA San Juan era un sumergible de manufactura germana que fue puesto en servicio en 1982, siendo para ese entonces el buque más moderno de la armada argentina, habiendo pasado entre 2007 y 2014 por una serie de “reparaciones de media vida” las cuales supuestamente repotenciaron sus capacidades para extender su horizonte de servicio al menos por 30 años más, lo que resultó un fiasco épico, puesto que se comprobó que la negociación del contrato enfrentó sesgos de corrupción en que al final, el alcance técnico de las modificaciones fue minimizado hasta hacerlo cosmético e insuficiente, privilegiando coimas, comisiones y otros criterios viciados, con los que prontamente las fallas repetitivas de los venerables equipos y dispositivos a bordo, no se hicieron esperar, habiendo tenido recientemente al menos un par de incidentes severos, en donde su confiabilidad operativa evidenciaba estar ya comprometida, habiendo encontrado su final en donde se presume que entró agua a las baterías eléctricas, desencadenando así una terrible explosión.

La ausencia de un régimen riguroso de mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo en ese sumergible fue causada por un abandono en las inversiones necesarias para mantenerlo en capacidad operativa confiable, más que todo por razones políticas que se impusieron brutalmente a los criterios de las mejores prácticas, habiendo eliminado el presupuesto básico para tal fin, hecho que obedecía a razones políticas más que a un análisis frío de las consecuencias, despreciando el ejercicio riguroso del “¿qué pasaría sí?”, reemplazado por el vicioso ritual de “la normalización de las desviaciones” que hace que las fallas operacionales y situaciones de vulnerabilidad sean vistas como cotidianeidades insignificantes, más que como oportunidades para ejercer acciones correctivas, síndromes análogos que padecen algunas empresas que terminan teniendo graves tragedias industriales.

Ojalá este caso sea prontamente expuesto en todos sus detalles.

El autor es director ejecutivo de Cambio Cultural Consultores

direccion@cambiocultural.net

 

Columna Competitividad Empresarial: ¿Abogado clientocéntrico o qué? (13-dic-2017)

¿Abogado clientocéntrico o qué?

Cuando en 1994 me trasladé definitivamente al país, me tocó alquilar un apartamento en un residencial de la capital.  un trío de personas que no puedo recordar si eran hombres o mujeres, porque me era difícil discernirlo, pero lo que sí ocurrió fue que los escándalos, orgías, borracheras y otras escenas en las cuales tuvo que llegar la policía.

Después de ver la notoria inefectividad de las quejas por escrito, notifiqué a la dueña por medio de carta que desocuparía el inmueble. Posteriormente me di cuenta que su negativa a llamarles la atención, obedecía a que ella patrocinaba a un gremio de personas similar a las del primer piso.

Cuando entregué el apartamento, ella inventó argucias que había deterioro en su piso de madera, entre otros supuestos daños para quedarse con el dinero del depósito, el cual era un total de $650 dólares.

Visité a un abogado, le narré mi situación y después éste me dice:

“Mire, por el monto que hay en juego, he calculado que le costaría técnicamente lo mismo ganar el caso, por lo que no tendría sentido que usted se desgaste en un juicio, y, además, con las facilitaciones que ahora algunos operadores piden, hay un riesgo considerable que los costos hasta sobrepasen los $650 dólares” – me miraba mientras se secaba el copioso sudor de la frente.

– “Pero le tengo una buena noticia, continuó”– “solamente déjeme hacer una llamada”– mientras agarraba el auricular de un teléfono fijo.

– “Ven que te tengo a un posible cliente”– lo escuché decir, “pero aparécete rápido”– le decía a su interlocutor.

Unos minutos después se personó al altillo un hombre de unos 30 años, moreno, fornido, con una amplia cicatriz al lado de su ojo izquierdo, quien se presentó de una manera muy educada.

El abogado me dice:

– “Este señor es un especialista en ‘justicia rápida’”, –mientras hace la señal de las comillas al levantar sus manos– “sobre todo por su experiencia militar y por varios casos que ya le ha resuelto satisfactoriamente a otros clientes”.

A continuación, el abogado tomó la batuta al explicarle a él en forma detallada la situación que me había acontecido, a lo cual, el “especialista” me comentó:

“El trabajito es fácil, usted me dirá cómo quiere que procedamos.  Le costaría solamente $50 dólares que yo pase por la casa de la señora, le tiro frente a la casa una granada de demolición, o si ella tiene carro, se la pongo debajo y ya verá que con el daño del vehículo Usted quedará tablas” – me describía así su plan mientras finalizaba con un gesto de sus manos como en señal de un empate.

– “No, jamás” – le contesté – “No es para tanto, me metería a un problema mayor por esa situación”.

Entonces, intervino muy educadamente el abogado y me dice:

– “Usted dirá entonces, muy señor mío, porque lo que estoy dándole es alternativas para resolver su caso, quiero brindarle un servicio completo y a la medida, ya sea por la derecha o por la libre, pero que Usted no vaya a decir que yo no le soluciono los problemas a los clientes”.

Le argumenté varias otras razones de índole moral, las cuales él más bien asentía y se reía comprensivamente, diciéndome:

– “Entonces le voy a dar un consejo” – me dice alzando su dedo índice. –“Métase a estudiar Derecho para que no lo vayan a engañar y lo pongan a firmar contratos en que no haya leído muy bien la letra pequeña. Debe Usted saber que vivimos en un país de ladrones”– finalizó.

Me matriculé en la escuela de derecho una semana después.

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4ta sesión de formación técnica en Manejo Defensivo Internacional para taxistas en Matagalpa.

Matagalpa: Hoy 13-diciembre-2017 en horas de la tarde tomó lugar la cuarta sesión de seminarios de Manejo Defensivo Internacional para los conductores de taxis en esta ciudad, como parte de la alianza Kía – Policía Nacional y Alcadía de Matagalpa, para la reducción de percances viales en los departamentos del país con mayor índice de accidentalidad. Agradecemos habernos seleccionado a CAMBIO CULTURAL CONSULTORES para impartir esta serie de capacitaciones técnicas.

Alianza Kía – Policía Nacional: Impulsando la reducción de accidentes vehiculares en Nicaragua. Tercer Seminario hoy por la mañana (13-dic-2017)

Matagalpa hoy 13-dic-2017 por la mañana:

Tercera sesión de seminarios de Manejo Defensivo Internacional para los conductores de taxis en esta ciudad, como parte de la alianza  Kía – Policía Nacional – Alcaldía de Matagalpa,  para la reducción de accidentes viales en los departamentos del país con mayor índice de accidentalidad.

Agradecemos habernos seleccionado a CAMBIO CULTURAL CONSULTORES para impartir esta serie de capacitaciones técnicas.

Alianza Kía-Policía Nacional – Seminario de Manejo Defensivo para conductores de taxis – Sesión No. 2 (12-dic-2017)

Alianza Kía- Policía Nacional, Seminarios de Manejo Defensivo para Conductores de taxis: Hoy martes 12 de diciembre tomó lugar en un céntrico hotel de la ciudad de Matagalpa esta formación para el segundo grupo de estos profesionales del volante, como parte de esta importante iniciativa público-privada orientada hacia la reducción de los accidentes de tránsito en las ciudades con mayor índice de accidentalidad.

Agradecemos habernos seleccionado a Cambio Cultural Consultores, como instructores para esta serie de seminarios.

Adjuntamos algunas gráficas de la exitosa sesión.

 

Matagalpa: Seminario de Manejo Defensivo para taxistas – Sesión No. 1. (12-dic-2017)

Exitosa formación en Manejo Defensivo: La marca Kía en coordinación con la Policía Nacional y la Alcaldía de esta ciudad, organizaron la formación de Manejo Defensivo para taxistas por medio de Cambio Cultural Consultores.

Las sesiones tomarán lugar dos veces diarias toda esta semana hasta el martes próximo. Los participantes fueron capacitados en la metodología del National Safety Council la cual es la más reconocida a nivel internacional.

Cambio Cultural Consultores agradece el habernos seleccionado como instructores.

Columna Competitividad Empresarial: Sector Turismo y Capacitación Permanente (2017-12-06)

Por: Lic. Carlos-Romano Flores Molina, MEE, MSc.

Director Ejecutivo CAMBIO CULTURAL CONSULTORES

De acuerdo con el Barómetro Mundial del Turismo, Nicaragua está posicionada como el octavo de los primeros 10 países con más rápido crecimiento en la llegada de turistas en 2017, acreditando 1.5 millones de visitantes en el año anterior, un incremento de más del 28 %.

Dejando de lado las razones de esta externalidad positiva, Nicaragua está convirtiéndose en un destino popular para los visitantes externos. Sin embargo, hay que analizar qué medidas se pueden tomar por parte de la iniciativa privada para aprovechar más efectivamente este flujo, tanto de personas como de dinero.

La coyuntura de crecimiento turístico actual es un escenario que diversos países han experimentado ya, siendo valioso aprender de aquellas medidas que los entes privados encargados de proveer servicios a los turistas, han desarrollado para competir más eficientemente.

Si uno ha realizado turismo interno utilizando los servicios locales, en el caso específico de excursiones y transporte -voy a dejar por fuera el tema de los alojamientos- pueden notarse oportunidades mayúsculas de mejorar y profesionalizar el sector, especialmente, en la capacitación y formación de competencias claves para los conductores de las empresas turísticas de diversas modalidades.

MOTOCICLISTAS2

Lo que se aborda como tópicos en los pensum de administración turística son solamente para un personal que está formándose universitariamente, dejando por fuera a aquel gremio operativo que más bien empíricamente, logra desempeñarse como conductores, ayudantes, entre otros, pero que sí están en contacto frente a frente con los visitantes, siendo notorio que sus funciones y habilidades deben profesionalizarse por medio de conocimientos aplicados a su realidad.

Hoy es notorio que en la interacción con los turistas, los conductores de estas empresas requieren desarrollar habilidades sólidas de Manejo Defensivo, ya que nuestro país -por diversas razones complejas- es un escenario en donde la primera causa de muerte violenta son los accidentes de tránsito, siendo digna de estudio la fenomenología de causa y efecto de las medidas que sin efectividad alguna se están implementando.

TOUROPERADORAS

Otro campo en donde estos conductores y personal auxiliar debiera capacitarse de manera profesional, son los procedimientos de respuesta ante una emergencia de Primeros Auxilios, puesto que son situaciones que también se han normalizado como consecuencia de la vida moderna, alimentación inadecuada y carencia de hábitos saludables.

El concepto de servicio al cliente es significativamente un imprescindible en una formación para este segmento de conductores y auxiliares, puesto que son la cara de nuestro país, la que el turista juzgará con mayor énfasis comparativo.

Algunas organizaciones carecen no solamente de procesos de formación básica interna de estas competencias, sino que hacen hasta caso omiso de las quejas -expresas o veladas- que los turistas efectúan o debieran estimularse a que produzcan, como una necesaria retroalimentación.

PRESENTACIONES EFECTIVAS

Anecdóticamente, los taxistas de la ciudad de Londres deben obligatoriamente llevar un curso de tres años, con un examen de características netamente universitarias, para ser habilitados como tales. ¿Exageración o algo exótico? No. Simplemente un requerimiento formal para una labor tan importante.

Respuesta ante diversas emergencias, educación ambiental e inglés turístico básico competente, son áreas en donde debe también formarse competentemente a este personal. Hoy no hace falta asistir durante largas, tediosas e inefectivas sesiones para adquirir estas competencias, puesto que las formaciones contemporáneas puntuales sobre estas materias, actúan como verdaderos “micro-másters”, brindando eficazmente los elementos de aprendizaje, habilidades y capacidades para desempeñar correctamente estas importantes funciones de cara al turista, tanto externo como interno.

Contrario a lo convencional, la formación de competencias para quienes interactúan con este sector, no debe ser algo opcional, sino que requiere capacitación consciente, adecuada y permanente.

Director ejecutivo

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la organización clientocéntrica- logrando un servicio extraordinario a los clientea -