Columna Competitividad Empresarial (2017-03-08) – Diario La Prensa

Repitiendo vicios

Tengo que ser honesto –me decía recientemente un gerente de Seguridad de una gran empresa- en esto de la accidentalidad, hemos venido dando vueltas en círculos, pienso que solamente trabajamos por cuidar una estadística, hacemos lo razonable, pero sinceramente no puedo contestar categóricamente a tu pregunta que si estamos mejor, igual o peor –finalizó.

Y es una observación legítima para los tiempos actuales, puesto que las mismas fórmulas repetidas hasta el cansancio, la personificación de los mismos enfoques fallidos promovidos por algunos con tesis tragicómicas y posturas dignas de teatro del absurdo -quienes invariablemente terminan solamente escuchándose a sí mismos-, han provocado más bien “ruido de seguridad” que pautas exitosas y sostenibles en el tiempo.

15-MAR-2017 CERTIFICACIÓN INTERNACIONAL MANEJO DEFENSIVO LIVIANO

¿Quiere información adicional de este curso?

El punto no es que haya faltado energía o decisión en las empresas, es simplemente el modelo de gestión preventiva de accidentes laborales, ya irremediablemente agotado, que se ha estado replicando a lo largo de los años.

Este enfoque erróneo ha sido exageradamente sesgado al papel: permisos de trabajo, matrices y análisis de riesgos de último minuto, observaciones –todas ellas teniendo obviamente su necesario sentido de cumplimiento- pero aún no se ha tocado el corazón de las personas, no se les ha llegado a convencer, suficientemente, del valor intrínseco de ejecutar una operación segura.

Y no me estoy refiriendo solamente a las empresas. Hay que ver de cómo las conductas imprudentes, descuidadas, irresponsables; esas que llevan a verdaderas tragedias, son practicadas viciosamente por la mayoría de los ciudadanos, algunos con destacada preparación académica.

Aspecto análogo ocurre en la mentalidad que causa accidentes, pero precisamente, por no tener referentes morales, no hay ejemplos positivos a seguir, puesto que no hay estímulo de las prácticas positivas, solamente se enfatizan las sanciones y sus consecuencias.

Haga una prueba sencilla en su empresa: ¿Cuándo fue el más reciente reconocimiento brindado personalmente por usted, gerencia general, este año –a algún colaborador individual– que haya sido concedido por méritos preventivos en el cumplimiento operacional? Ninguno.

17-MARZO-motociclistas empresariales

Pero sí es cierto que recuerda la última persona amonestada por temas distintos a las conductas seguras. Y esa es la razón precisamente -que en todos los casos- el individuo antes de cambiar de comportamiento, deba primero cambiar sus creencias. No existe un modelo a la inversa. Por eso cuando le hablen alegremente de cambiar comportamientos, reflexione previamente sobre cuáles son las creencias sostenidas por la persona.

Si usted no usa el cinturón de seguridad de su vehículo, no es porque tenga pereza mental, es porque –indudablemente- no cree en su función protectora; si usted no sigue los procedimientos operacionales establecidos, no es porque le guste tomar atajos o que se le haya metido el diablo; es porque usted no cree que pueda ocurrirle una tragedia.

24-MARZO-SERVICIO AL CLIENTE AL ESTILO DISNEY.jpg

Esto acontece de manera más perniciosa a nivel de gerencias generales. Si estas no bajan al campo a supervisar las operaciones, a identificar los riesgos, a preguntarle al personal cuáles son aquellas situaciones que ellos cambiarían si estuvieran en sus zapatos; no es porque no tengan tiempo, ni porque crean que sus mentes privilegiadas están para cosas más estratégicas; es porque simplemente no creen que eso sea importante, no creen que conlleve glamour, acaso piensan que es indigno de su magnificencia, y tampoco creen, que su ejemplo pueda modelar formidablemente las conductas –positiva o negativamente-.

Es por eso que en las mejores organizaciones, los modelos de gestión de seguridad están retornando al enfoque más básico, que es el todopoderoso liderazgo gerencial a través del ejemplo, con menos papeles, menos masajeo de estadísticas, menos palabrería hueca, menos circo.

El autor es director ejecutivo de Cambio Cultural Consultores, S.A.

www.noalosaccidentes.wordpress.com

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s