RIESGOS PSICOSOCIALES Y ACCIDENTES DE TRABAJO – POR CARLOS R. FLORES – DIRECTOR EJECUTIVO CAMBIO CULTURAL

Riesgos psicosociales y accidentes de trabajo

elnuevodiario.com.ni – -28-MAYO-2013

Uno de los problemas más complejos que se tiene en las empresas, son aquellos factores psicosociales que pueden afectar tanto la salud psicológica como la salud física, a través de situaciones sintomatizadas inicialmente por el estrés crónico.

Frecuentemente estos factores de estrés y tensión contribuyen principalmente a la ocurrencia de accidentes laborales, debido a las conductas aceleradas, alteradas, no adaptativas, disociativas, así como al estado de degradación de la salud en general. Algunas situaciones pueden afectar mucho más sensiblemente a una persona que a otra, por lo cual hay que tener un proceso de diagnóstico organizacional suficientemente inclusivo.

Algunos factores psicosociales de trabajo son: contenido del trabajo, carga y ritmo, horarios, control, ambiente y equipos, cultura organizacional, relaciones interpersonales, seguridad contractual, entre otros numerosos, que si no están balanceados, la persona puede llegar a enfermarse seriamente. Son contextos laborales que requieren diagnóstico e intervención general y específica por puesto.

La persona va a experimentar un deterioro serio en su calidad de vida, y lo más peligroso, que debido a las condiciones socio-económicas de nuestro país, puede llegar a ser un círculo vicioso puesto que las alternativas existentes para cambiar de trabajo son muy reducidas, o bien, nulas.

Los riesgos psicosociales, a diferencia de los factores psicosociales antes mencionados, son ya los hechos, situaciones y estados del organismo que llegan a afectar al individuo.

Estos pueden ya expresarse en el estrés crónico antes dicho, como umbral a otras enfermedades; el burnout o “síndrome del empleado quemado”, violencia en el trabajo, acoso o maltrato laboral, acoso sexual, inseguridad contractual, entre otros.

Es importante señalar que existe dificultad en el diagnóstico organizacional interno, puesto que los factores son el ADN particular de cada empresa, reflejo vivo de la mentalidad y ética de la alta dirección o de los propietarios –y siendo así–, ¿quién tiene el “valor civil” de diagnosticar entonces?, si es sabido que nadie predica contra sí mismo. Es por eso que se recomienda la ayuda externa, o bien, la capacitación formal de RRHH, gerencias y supervisión, para identificar e intervenir preventiva y correctivamente.

Quiero destacar la forma superficial o desinteresada con que a veces estos factores de riesgo psicosocial –los cuales llevan al desarrollo de estos riesgos psicosociales– son vistos en nuestro país. Se piensa equivocadamente que todo se debe soportar irremediablemente.

Erróneamente se asume en algunas empresas que los ambientes de trabajo son “tal como son”, algunas afirmaciones son verdaderas “perlas” para manifestar realidades que deben ser corregidas: “El sistema es el sistema”, “aquí hacemos las cosas/somos así”, encubriendo desconocimientos sobre cómo poner en perspectiva el diagnóstico y las estrategias de intervención organizacional.

El efecto de estas situaciones basadas en riesgos psicosociales afecta terriblemente la productividad, es por eso que deben ser tomadas en cuenta por el liderazgo mayor, y resueltas profesionalmente, puesto que no es un problema que el azar o la inercia lo resolverá efectivamente; hay que intervenir para lograr mejoras o prevención efectiva.

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FALLAS POR MANTENIMIENTO INADECUADO / CARLOS R. FLORES / COLUMNA SEGURIDAD EMPRESARIAL EL NUEVO DIARIO 21 DE MAYO 2013

FALLAS POR MANTENIMIENTO INADECUADO

 

Uno de los factores más frecuentes en accidentes industriales es la falla de equipos por la ausencia total de procedimientos -o suficientemente efectivos- de mantenimiento de equipos.   

 

Cuando se habla de Mantenimiento Correctivo es aquel que también se conoce como “Mantenimiento Reactivo”, que acontece luego que se presentan fallas que obligan a restituir la capacidad operativa de la maquinaria o equipo.  Toma lugar mayoritariamente en las empresas que carecen de sistemas de gestión, que viven el principio “úsese hasta que se dañe”.   Si no hay fallas de equipo, no hay mantenimiento, así de sencillo.

 

Las graves consecuencias son obvias, se tendrá que parar la producción hasta que se consiga el repuesto o el equipo que tenga que reemplazarse.  En las industrias de alta confiabilidad operativa, este tipo de mantenimiento es impensable, puesto que las consecuencias serían desastrosas, por la imposibilidad de efectuar paradas no previstas.

 

Existe también el Mantenimiento Planificado, o bien, Mantenimiento Preventivo, el cual se efectúa en situaciones agendadas, las cuales generalmente guardan relación con los tiempos de duración de servicio de los equipos, período entre los cuales normalmente no se espera una falla operativa, entonces toman lugar las “paradas técnicas” de servicio.

 

La confiabilidad mecánica de los equipos de una empresa es una prioridad que muchas veces es vista en forma secundaria, no obstante, se ha incrementado su importancia debido a que en ciertas condiciones, puede llevar a fallas catastróficas, a un incidente de “Seguridad de Procesos”, que hay que distinguirlo de los eventos simples de “Seguridad Personal”.   Gráficamente:  la caída de alguien de un andamio es un incidente de Seguridad Personal, mientras que Chernobyl fue un incidente de Seguridad de Procesos.

 

Algunas empresas se enfocan en demasía en la prevención de incidentes de Seguridad Personal, pero muy poco en los incidentes de Seguridad de Procesos, siendo que las consecuencias de estos pueden ser abismalmente mayores.

 

Es por eso que la ausencia total de mantenimiento ó su inadecuación, son precursores de incidentes tanto de Seguridad Personal, como de Seguridad de Procesos.  Es por eso la importancia de un Programa de Mantenimiento adecuado.

 

Una función tan importante no puede quedar al antojo de una sola persona; debe surgir de un plan establecido con detalles técnicos específicos, en donde la referencia y normativa técnica sean los anclajes fundamentales.   Tampoco puede dejarse nunca en manos del operador o de los “traviesos” que puedan voluntarizarse para ello.

 

Hoy día la norma de mantenimiento en empresas de clase mundial está migrando hacia el Mantenimiento Predictivo, el cual está basado en pronósticos de fallas probables a futuro de equipos y maquinaria, de manera que los reemplazos de los componentes se hacen con base en estudios de fallas y otras experiencias de la industria, fabricantes e instituciones normadoras, las cuales desarrollan guías basadas en la experiencia de fallas verificadas, un conocimiento ya acumulado que va más allá de un mantenimiento preventivo, sino que tiene que ver con pronósticos estrictos de confiabilidad.

 

¿Cómo anda su plan?


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CALENDARIO DE CAPACITACIONES CAMBIO CULTURAL

Fecha

Curso

18/5

Seminario Privado de Manejo Defensivo (National Safety Council)

18/5

Operación Segura de Montacargas

24/5

Prevención de Riesgos Psicosociales en la Empresa

25/5

¡Llegá Vivo/a  a los 25! – Manejo Defensivo orientado hacia Adultos Jóvenes (National Safety Council)

25/5

Seguridad para Operadores de Calderas

31/5

Logrando una Cultura de Seguridad en la Empresa

1/6

Liderazgo para Supervisores de Seguridad

1/6

Operación Segura de Montacargas

!LLEGÁ VIVO A LOS 25! – POR CARLOS R FLORES – EL NUEVO DIARIO, 14 MAYO 2013

¡Llegá vivo a los 25!

elnuevodiario.com.ni – –

La estadística sobre accidentes de tránsito está llegando a niveles inéditos, no solamente en nuestra nación, sino también en los países cuyas autoridades trabajan en forma pasiva y esperan que el azar y la inoperancia resuelvan la problemática. Se requieren acciones firmes y a la medida, con involucramiento de toda la sociedad, puesto que es un fenómeno considerado mundialmente una epidemia.

No es noticia que la primera causa de muerte para adultos jóvenes, menores de 25 años, son los accidentes vehiculares, siendo el título de este artículo una vigorosa campaña en Estados Unidos, en donde instituciones prestigiosas globales como el National Safety Council (Consejo Nacional de Seguridad), impulsan no solamente la concienciación sino la capacitación integral y específica para jóvenes, quienes enfrentan no solamente los riesgos naturales de manejar, sino también contemporáneamente, la oleada exponencial de nuevos dispositivos y funcionalidades tecnológicas que hacen que la distracción sea la norma, -desde los omnipresentes celulares inteligentes, hasta las computadoras a bordo, especialmente tabletas, televisión, ipods, sistemas de GPS, entre otros mil-, que hacen que el conducir distraído reclame su cuota de carne y sangre de jóvenes que por las razones prevalentes de su condición, piensan que su invulnerabilidad es infalible, encontrándose con la fatalidad como muestra evidente y final de su error.

Las causas son diversas; desde la permisividad extrema de padres que no terminan de convencerse que un vehículo es un arma, y que cuya responsabilidad trasciende el ámbito moral al insulso decir solamente “Manejá con cuidado”, -si acaso-, y no quieren aceptar que hay factores ambientales y psicosociales (alcohol y drogas, presión de amistades, modelamiento de ídolos peligrosos, falta de capacitación adecuada, baja percepción del riesgo, manejo nocturno, no uso de cinturón, entre otros) que hacen necesaria su intervención proactiva moralmente obligatoria en el proceso de educación y formación de los jóvenes.

Es importante remarcar también como agravante los factores que modelan la cultura popular con sus contenidos de manejo agresivo e irresponsable, que hacen que esas conductas peligrosas sean no solamente aceptables sino que deseables y más allá, admirables. En ausencia de fuentes específicas confiables que citar, se dice que la serie de películas “Fast and Furious” ha causado a nivel global más accidentes fatales que cualquier otro fenómeno social del que se tenga precedente, debido fundamentalmente a la ausencia de regulaciones éticas sobre los efectos modeladores de conducta del material producido y que se exhibe como material de pseudo-entretenimiento masivo.

Por esa falta de controles sobre los insumos que psicológicamente consumen nuestros jóvenes, es imperativo un papel mucho más proactivo por parte de los padres, en asegurarse de influir positivamente en la conducta de manejo de los jóvenes. No se trata de ser restrictivo, sino de ser formativo, abordar el tema sin prejuicios y asegurar refuerzos positivos de comportamiento en la administración del privilegio de conducir, el cual todavía es visto por muchos padres como una diversión más para sus hijos/as, sin que les importe el resultado.

RESPUESTA ANTE LA EMERGENCIA – EL NUEVO DIARIO, 7 DE MAYO 2013

Muchas veces se deja de lado la importancia de desarrollar procedimientos adecuados de Respuesta Ante la Emergencia. Esto ocurre cuando en forma probable, no nos ha ocurrido ninguna situación que nos pueda impactar lo suficiente. Es importante saber que la Ley 618 de Higiene y Seguridad en Trabajo, señala como mandatorias las capacitaciones en Primeros Auxilios, Brigadas contra Incendios y Plan de Evacuación.

También indica dicha importante normativa la obligatoriedad de establecer coordinaciones con el Cuerpo de Bomberos en caso que sea requerido.

Generalmente, la visión es que no hacemos nada hasta que ocurre el evento que nos cambia la forma de pensar, -que puede ser final- o bien, una serie de situaciones que nos señalan por su repetitividad, la necesidad de establecer un plan serio y funcional.

En empresas que manipulan sustancias restringidas, o bien, almacenan grandes cantidades de material combustible, es necesario no solamente el desarrollo de este plan, sino la obligatoriedad de ejercitarlo las veces necesarias para perfeccionarlo.

La parte que quiero enfocar son aquellas conductas a todas luces irracionales, que hacen que los directivos de una empresa posterguen indefinidamente, -o tengan siempre excusas con los temas de falta de tiempo o de presupuesto- para empezar a pensar seriamente en estos temas.

Existe también una marcada auto-complacencia en pensar que dichos planes no deben ser revisados por alguien externo, ya que la mayoría de las veces son ejercicios relajados y sin críticas para los cuales se piensa que el mérito más grande es plasmarlos en un papel.

Los simulacros siempre deben realizarse tomando como base las fallas que se tuvieron en el ejercicio previo. Una tendencia que se sigue muchas veces es ver cada simulacro como un ejercicio nuevo, sin vinculación o seguimiento de los puntos en los que aún existían debilidades en el simulacro anterior.

Existen otros temas también sobre los cuales se debe ser brutalmente honesto, por ejemplo revisar el perfil de las personas al cargo del llamado “Comando de Incidente”. La persona que debe ser Comandante de Incidente debe tener las mismas competencias que se requieren para la mejor gerencia que se pueda pensar. En esto no solamente se requiere liderazgo, habilidades de comunicación, sino que en forma imprescindible, sentido de organización y resultados.

Un buen líder de este grupo debe comunicar dando instrucciones específicas así como solicitar retroalimentación cuando corresponda, supervisar y hacer presencia en el sitio y no ser un burócrata que solamente delega y que no hace modelo con su propio ejemplo. Debe también evaluar la consistencia del plan y exigir los recursos necesarios a la gerencia puesto que un plan sin recursos disponibles y suficientes queda reducido a una ilusión, o bien, a una falsa sensación de seguridad.

La efectividad de los planes de Respuesta Ante la Emergencia nunca serán mejores que la rigurosidad de los simulacros que se realicen. Si usted quiere que su plan funcione, haga lo de las orquestas, que solamente los ensayos determinan la calidad de la actuación final.

 

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LA INDIGNIDAD DE LA MUERTE EN EL TRABAJO – LA PRENSA 7 DE MAYO DE 2013

La más reciente tragedia laboral ocurrida la semana pasada en Bangladesh lleva ya la escalofriante cifra de más de 420 muertos y más de 2,500 lesionados, al derrumbarse el edificio Rana Plaza, de ocho pisos que alojaba al menos cinco fábricas de maquila en Dhaka, la capital.

 

El caso no es solamente terrible por el saldo, sino por el probado acto criminal ordenado por la administración del edificio, de no desalojar el inmueble cuando en horas de la mañana se había escuchado como preludio una explosión en los cimientos, y a continuación el surgimiento de grietas visibles en la estructura a lo largo de varios pisos, provocando el colapso horas después.

 

Este reciente acto viene a engrosar la lista de los innumerables percances —nunca accidentes— que ocurren en esta Disneylandia de la manufactura de bajo costo. En noviembre de 2012 un incendio industrial dejó como saldo 112 muertos al encontrarse bloqueadas las salidas de emergencia con candados y barras de seguridad, lo cual hizo que fuese una trampa mortal con instrucciones del propietario.

 

Es una verdadera radiografía de los tiempos de hipocresía global, del cinismo educado y orquestado al ritmo de las comparsas de relacionistas públicos de las grandes empresas minoristas internacionales, que encargan la producción externamente para conseguir el más bajo costo posible, —en circunstancias inauditas de indignidad laboral— pretendiendo no conocer las condiciones en que esas prendas son confeccionadas, como se prueba una vez más, a costa de misérrimos salarios, inseguridad laboral y desprotección social a niveles degradantes, quedando así revelado el oculto secreto de estas “ventajas competitivas” de dichas empresas globales que manejan un depurado cinismo llevado a niveles artísticos.

 

La Unión Europea dice estar ahora “muy preocupada” por estos hechos reiterados, analizando recortar las cuotas de exportación desde Bangladesh si se continúa sin tomar medidas. La cadena irlandesa Primark y la canadiense Loblaw ahora alegan ignorancia y han ofrecido “indemnizar” a los familiares de las víctimas, basadas estrictamente en la referencia salarial de cincuenta dólares mensuales, que es el ingreso promedio de este ejército de desventurados que no tienen otra esperanza que la indignidad y vileza de una muerte en el trabajo.

 

Es justo decir también que la gran mayoría de cadenas minoristas en Europa y EE. UU. tienen el mismo esquema de manufactura de “ojos cerrados”.

 

La maquila es el ochenta por ciento de las exportaciones de este país de más de 150 millones de habitantes, el cual su gobierno tiene como misión servir invariablemente como abogado defensor de las empresas maquiladoras foráneas, en nombre de una malentendida “prosperidad económica”.

 

El papa Francisco mencionó en referencia directa a este caso: “Aún hoy en el mundo esta esclavitud está siendo cometida contra algo hermoso que Dios nos ha dado —la capacidad de crear, de trabajar, de tener dignidad—”.

 

Agregó: “No pagar un salario justo, no dar un trabajo porque solamente se piensa en los estados de resultados, en las utilidades, eso es algo que ofende a Dios”, concluyó.

 

Aunque ha habido marchas locales pidiendo la pena de muerte para el propietario del complejo industrial, —un allegado al Gobierno, traficante de influencias y de drogas—, que fue ya capturado junto con su padre y a dos ingenieros de su planilla, se piensa que es otro episodio más de impunidad en el cual solamente quedará el cacareo y aspaviento, sin lograr ningún resultado en revertir las alucinantes condiciones infrahumanas, que son un reflejo de la oprobiosa moral de consumo, sin preguntar cómo están siendo producidos esos bienes que se venden fácilmente sin tomar en cuenta ninguna regulación ética, convirtiéndolas también en prendas de sangre, pero sin ninguna historia interesante que contar o filmar, más que el anónimo sufrimiento de seres humanos reales.

 

El caso, lejos de sorprender localmente, ha tenido al menos una resonancia internacional sobre un hecho que se ha venido poniendo cada vez más en evidencia, que es el inveterado fariseísmo de la vieja Europa, en lo que respecta a pronunciamientos y señalamientos llenos de moralina, en los cuales se predica en contra de crímenes de guerra, limpiezas étnicas, tráfico de especies, trata de personas, entre otros temas “políticamente correctos”, sin arrugar la cara cuando se demuestra que no existe tal cumplimiento de esos paradigmas éticos por las propias empresas locales bajo su jurisdicción y supervisión, y que en no pocos casos, sus ejecutivos e íconos comerciales lideran campañas de Responsabilidad Social, las cuales son una distracción de élites, o bien, manipulaciones de la realidad conducidas por empresas cuya sensibilidad tiene la tersura de un ladrillo.

 

Familiares de las víctimas han rechazado por una elemental dignidad cualquier tipo de ayuda en las labores de rescate por parte de los gobiernos del Reino Unido y Canadá, debido a que son los verdaderos causantes de estas muertes, puesto que las inspecciones de seguridad que, según sus propios procedimientos de sus sistemas de gestión, deben cumplir todos los proveedores, —sin excepción—, o solamente existieron en el papel, o bien, en el prontuario de mentiras aderezadas con una exquisita verborrea de relaciones públicas, que es en lo que han caído este tipo de declaraciones hipócritas.

 

La burla y escarnio a cualquier parámetro ético es también ahora un producto industrial, con marca registrada y que se distribuye por los grandes canales de comunicación masiva que disponen estos emporios comerciales, que carecen de cualquier escrúpulo más que una infinita codicia por bandera. El autor es consultor en Seguridad Industrial.

ENCUESTA DE PERCEPCIONES DE SEGURIDAD – COLUMNA SEGURIDAD EMPRESARIAL – EL NUEVO DIARIO – 30 ABRIL 2013

Por: Carlos R. Flores – Director Ejecutivo Cambio Cultural, S.A.

Encuesta de Percepciones de Seguridad

elnuevodiario.com.ni – –

 

Muchas veces se comete el error de establecer un programa de Seguridad Operacional sin haber efectuado las consultas con el “cliente”, el más frecuente usuario del sistema, que es el personal mismo de la empresa.

Se establecen lineamientos, disposiciones y guías para la acción sin que se considere la participación del personal en la confección de las grandes líneas de ejecución del trabajo a realizar a lo largo del año, lo cual obviamente no dará ninguna identificación ni pertenencia a los empleados en la ejecución de algo para lo que no se les tomó en cuenta.

No obstante, este error frecuente, algunas personas aún se preguntan el porqué de los resultados tan pobres y se generan de inmediato ideas confusas sobre las actitudes del personal, que no les importa la seguridad, que no participa, que tiene resistencia al cambio, entre otros argumentos.

Las empresas que administran la Seguridad Operacional basadas en prácticas estructuradas y no improvisadas o especulativas, saben que una de las herramientas imprescindibles para calibrar las actitudes, pensamientos, expectativas y creencias del personal es la Encuesta de Percepciones de Seguridad, instrumento que sirve para darle consistencia y canalización al conglomerado de visiones particulares que puedan tener los colaboradores, sobre ellos mismos, sobre el ambiente de trabajo, pero sobre todo, del sentimiento hacia las acciones que se ejecutan por parte de la administración para con los temas de Seguridad Operacional.

Esta encuesta anónima y estructurada que debiera realizarse en toda empresa que pretende establecer la Seguridad como un pilar fundamental de sus operaciones, presenta como en una radiografía la verdadera valoración del trabajo que realiza el liderazgo mayor de la organización en convencer a las personas que existe un verdadero compromiso y sinceridad en las acciones que se instruyen.

Algunas organizaciones tienen una fuerte resistencia en correr esta encuesta como una forma de ubicarse y corregir rumbos y acciones para la mejora continua. Es una oportunidad que te pongas en primera línea para aceptar las críticas que puedan surgir de la valoración de la efectividad y sinceridad de tu trabajo.

La encuesta debe ser administrada por profesionales externos, los sobres cerrados enviados por cada encuestado directamente a la encuestadora. Debe darse el mayor clima de libertad para que esas respuestas fluyan directamente hasta quienes están encargados de su tabulación y análisis, los cuales darán como resultado la verdadera valoración del personal sobre los puntos que a veces creemos unilateralmente que tienen valor agregado.

Las sorpresas son frecuentes en este tipo de ejercicios. Se puede obtener copiosa retroalimentación sobre la gestión de supervisión, uso de herramientas de identificación y control de peligros, moral de trabajo, actitudes colectivas hacia tópicos específicos, así como la oportunidad de evaluar la labor de contratistas, entre otros aspectos relevantes.

Algunas gerencias y puestos de supervisión piensan que no se debe “alborotar el avispero” ni desarrollar expectativas en el personal, eligiendo vivir en la ignorancia y la pose, lo cual también es una forma básica de felicidad.

 

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